sábado, 7 de abril de 2012

Sobreviviendo a la (las) crisis: detergente lavavajillas

Me he decidido a hacer un compendio de los conocimientos ancestrales y otros trucos o chapuzas que vayamos encontrando y aplicando como forma de hacer frente a la (las) crisis que empieza(n) a asfixiarnos. Todas estas entradas, por separarlas de las de los bichos, iran bajo el tag Sobrevivir a la crisis (he decidido cambiar el tag por este, que me parece más adecuado), para facilitar su seguimiento.

Empiezo con una receta fácil que nos ha traído mi hermana Blanca vía su vecina: Detergente para el lavavajillas.

Ingredientes:

  • 200 gr de Sal Gorda (nosotros hemos usado fina iodada, que era la que había a mano, y ha ido perfectamente).
  • 3 Limones
  • 100 ml de Vinagre (del barato, no me uséis vinagre de módena)
  • 100 ml de Agua

Procedimiento:

Se triruran los limones enteros junto a la sal, tanto como se pueda (nosotros lo hemos hecho en la batidora de vaso). Se le añade el vinagre y el agua y se pone en un cazo al fuego, removiendo hasta alcanzar textura de gel.

Se deja enfriar y se mete en un bote o botella.

Se usa como el detergente habitual.

Hemos hecho dos pruebas y la verdad es que es espectacular. La primera ha sido con el lavavajillas hasta los topes (comíamos 7 personas) y programa con prelavado. Ha salido impecable. La segunda ha sido con el lavavajillas más o menos lleno, programa corto y el aviso del abrillantador encendido. A partir de ahora prescindiré de abrillantador, ha salido de anuncio.

I + D :

Estaría bien probar a sustituir el limón por más vinagre, o algún otro producto local, puesto que el limón no es cultivable en la zona y por tanto es una exposición a encarecimientos o problemas de suministro.

martes, 21 de febrero de 2012

Tablas de Daimiel: Sesión del domingo 12

Bueno, con una semana de retraso, pero más vale tarde que nunca. Este invierno he perdido el hábito de preparar las fotos, que anda que no cuesta.

Salimos no muy temprano a dar una vuelta con el coche, y por la carretera de Daimiel, en las dehesas de la izquierda, de repente un grupo de grullas tranquilamente comiendo pegadas a la cuneta. Nada que paramos con poca esperanza de que aguantaran, pero las tías nos ignoraron. Así que saco la cámara, me dispongo a salir del coche y... aviso de que no hay tarjeta de memoria. Aggggggggg me la he dejado en casa. A todo esto las grullas sin moverse de ahí. Total, que tuvimos que volver a por la tarjeta.

Volviendo hacia Daimiel, unas abubillas en unas retamas de la cuneta se dejan hacer unas fotos.




En fin, que llegamos a donde las grullas, y ya se han metido hacia dentro de la dehesa. Intentamos acercarnos por varios métodos, con el coche, escondiéndonos detrás de los árboles... pero nada.





Aquí Valentín ha conseguido acercarse a menos de 100 metros a un grupito de grullas.


Nos vamos hacia las Tablas a dar un paseillo. En las zonas con agua, los cormoranes echan a volar en cuanto nos acercamos un poco.



Valentín nos lleva a una lagunilla que descubrió hace poco, formada en una gravera. Un aguilucho lagunero anda por ahí viendo a ver qué caza.


Y unos ánades reales salen de estampida en cuanto nos ven.


Ya en casa, una avefría que se ha afincado en la parcela. Aprovecho y le hago unas fotos. Curioso pájaro, tiene tendencia a ponerse de espaldas, aunque no huya, como diciendo "como no te veo, no me vas a atacar".


lunes, 2 de enero de 2012

Bebedero: Sesión del viernes.

Pues nada, tras un buen tiempo sin publicar nada _ y es que con el frío que hace por las mañanas no apetece nada meterse en un hide a tirarse horas inmóvil, con los pies congelados _ el viernes decidí entrar un ratillo al bebedero.

Un macho de Curruca capirotada me vigila mosqueadísimo...


... mientras su chica se pega un bañito... rompiendo el hielo :)


Un desconfiado Zorzal se acerca a beber.


Un precioso macho de Colirrojo tizón vigila desde un posadero. Pese a su carácter territorial, como apuntaba Trebol-a en  post anteriores, siguen viniendo varias hembras y este macho, aunque eso sí, con alguna riña por medio.


 Y este visitante es nuevo: un macho de Pinzón vulgar. Curiosamente, pese a ser invierno, siguen manteniendo un plumaje bastante colorido.




viernes, 18 de noviembre de 2011

Parcela: Ratonero

Bueno, pues hoy llego a casa del curro un poco antes, y veo a un ratonero en un sembrado al lado de casa. Freno un poco para verlo bien, pero no paro. "jejeje, que majo" pienso, y sigo hasta casa. Me fumo un cigarrito, y me voy a por Jaime que tenemos médico. Ahí sigue en el sembrado. Freno un poquito, le echo una buena mirada, y sigo mi camino. Cojo a Jaime en el cole, vamos al médico, volvemos a casa, y que el tío sigue ahí. Debe haber cazado un conejo y no está dispuesto a abandonarlo. "Basta que coja la cámara y vaya para que ya no esté. Paso.". Pero cuando llego a casa, me digo "¡qué cojones!", dejo el coche en marcha, le digo a Jaime "Ahora vengo, que vamos a ir a hacer unas fotos a un águila", entro en casa, cojo la cámara, salgo corriendo, entro en el coche, y salimos pitando.

Total, que ahí seguía, con su conejo. Un conejo grandecito, si os fijáis bien se ve la cabeza entre las patas.


 

Estaba tan tranquilo. Me salí del coche a ver si le cogía más de cerca, y se alejó un poquito, volando.

 
 
 
 
 

Luego se posó en un pozo cercano.


Y finalmente, se alejó volando.


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Tablas de Daimiel: Buscando Grullas.

El martes, aprovechando que era fiesta, fuimos a dar una vuelta por las estribaciones de las Tablas. Hay una extensa zona de dehesas entre Malagón y Daimiel en las que Valen había visto el año pasado que bajaban las Grullas a comer bellotas.

Casi según llegamos y aparcamos, aparece este Zorro a pocos metros del coche (bueno, no tan pocos, pero para estar ya sacando los trastos y hablando y tal, bastante cerca).



Las Grullas,  estar, estaban, eso sí, no te dejaban acercarte a menos de 500 metros. La siguiente foto ilustra la distancia en la que nos teníamos que mover... osea, a tomar por c...


En cuanto dimos un paso de más...


Encontramos una laguna desecada rodeada de cañizo por todas partes a la que parece que suelen bajar, suponemos que a descansar porque allí no hay nada que comer. En lo que nos acercábamos a la laguna por un canal también seco, sobre los cañizos apareció esta elementa, que menudo susto nos dimos mutuamente.


En la laguna había un grupillo de Grullas a las que me pude acercar escondiéndome de matojo en matojo de cañizo, pero vamos, que en cuanto asomé la cabeza un milímetro para hacer una foto, salieron pitando.


Bueno, por lo menos nos ha quedado claro que, o ponemos hide, o no hay nada que rascar. Lo que no está tan claro es dónde ponerlo...